
La cultura cubana despide a una de sus intérpretes más queridas. La actriz Paula Alí, referente del teatro, el cine y la televisión nacionales, falleció recientemente, poniendo fin a una trayectoria artística de más de seis décadas que marcó a varias generaciones de espectadores y colegas. La noticia ha generado numerosas muestras de pesar dentro del mundo cultural cubano, donde su nombre es sinónimo de profesionalidad, entrega y talento.
Leer Mas: Paula Alí: la vida y obra de una actriz que dejó huella en el teatro, el cine y la televisión de los cubanosUna vocación nacida en el occidente de Cuba
Paula Andrea Alí Rivera nació el 26 de enero de 1938 en el municipio de Candelaria, territorio que hoy pertenece a la provincia de Artemisa. Aunque su reconocimiento llegaría años después sobre los escenarios y las pantallas, sus primeros pasos en el mundo artístico fueron como modelo de televisión a finales de la década de 1950.
En 1965 ingresó al histórico Teatro Martí, donde comenzó a desarrollar una sólida formación en el teatro vernáculo cubano. Cinco años más tarde pasó a integrar Teatro Estudio, una de las agrupaciones teatrales más prestigiosas del país, dirigida por figuras fundamentales de la escena cubana. Allí consolidó una carrera caracterizada por la disciplina y la versatilidad interpretativa.
Paula Alí: una actriz de enorme presencia escénica
Durante más de medio siglo, Paula Alí interpretó personajes de autores cubanos y universales, convirtiéndose en una de las actrices más respetadas del teatro nacional.
Entre las obras más representativas de su carrera figuran:
- La casa de Bernarda Alba.
- El premio flaco.
- Aire frío.
- Santa Camila de La Habana Vieja.
- Morir del cuento.
- Una mujer sola, monólogo que volvió a interpretar en 2025 y que confirmó su vigencia artística incluso a una edad avanzada.
Su capacidad para transitar con naturalidad entre el drama y la comedia hizo que directores de distintas generaciones recurrieran a ella para personajes complejos, dotados de una profunda humanidad.
Aunque el teatro fue siempre su gran pasión, Paula Alí alcanzó enorme popularidad gracias a la televisión.
Participó en numerosas telenovelas, teatros para televisión, teleplays y programas humorísticos que la acercaron al público de todo el país. También formó parte del exitoso espacio humorístico Punto G, considerado uno de los programas más populares de la televisión cubana durante la década del 2000.
Su presencia en pantalla se distinguía por una actuación sobria y creíble, capaz de construir personajes cercanos que conectaban con el espectador.
Un lugar destacado en el cine cubano
La filmografía de Paula Alí incluye varias de las películas más importantes producidas por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).
Entre ellas destacan:
- Cartas del Parque.
- Guantanamera.
- Lista de espera.
- Nada.
- Miel para Ochún.
- El cuerno de la abundancia.
- Papeles secundarios.
- El elefante y la bicicleta.
En muchas de estas producciones trabajó junto a reconocidos realizadores como Tomás Gutiérrez Alea, Juan Carlos Tabío, Humberto Solás, Gerardo Chijona y Juan Carlos Cremata.

Reconocimientos a una carrera ejemplar
La calidad de su trabajo fue reconocida con importantes distinciones nacionales e internacionales.
Entre los premios más relevantes de su trayectoria figuran:
- Premio a Mejor Actriz en el Festival de Cartagena por la película Nada.
- Premio Caracol.
- Premio Segismundo.
- Distinción por la Cultura Nacional.
- Medalla Raúl Gómez García.
- Premio Nacional de Televisión 2026, otorgado como reconocimiento a toda una vida dedicada al arte.
Este último galardón llegó pocos meses antes de su fallecimiento y fue considerado por numerosos artistas como un homenaje en vida a una de las grandes figuras de la actuación cubana.
El respeto de varias generaciones
Más allá de los premios, Paula Alí fue admirada por colegas y alumnos por su ética profesional, humildad y compromiso con el trabajo artístico.
Su permanencia durante décadas en Teatro Estudio la convirtió en referente para actores jóvenes, mientras que su constante presencia en el cine y la televisión ayudó a mantener vivo un estilo interpretativo basado en el rigor, la naturalidad y el respeto por el público.
Paula Alí: un legado que permanecerá
Con la muerte de Alí desaparece una de las grandes exponentes de la actuación cubana contemporánea. Sin embargo, su legado continúa vivo en las decenas de obras teatrales, películas y producciones televisivas que integran el patrimonio cultural de Cuba.
Su carrera demuestra que el reconocimiento más duradero no proviene únicamente de los premios, sino también del cariño del público y del respeto ganado entre quienes compartieron con ella los escenarios.
Paula Alí deja una huella imborrable en la historia de las artes escénicas cubanas: la de una actriz que dedicó toda su vida a interpretar personajes con honestidad, sensibilidad y una profunda vocación por el oficio.
