
Cerimedo y Rubio, dos apellidos que, a primera vista, no tienen nada en común. Uno pertenece a un consultor político argentino instalado en Miami; el otro, al secretario de Estado de Estados Unidos. Pero una investigación basada en registros del Departamento de Justicia, archivos de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA) y documentos de lobby demuestran que entre ambos existe un puente de operadores, reuniones y negocios que atraviesa la Florida y llega hasta Washington.
Leer Mas: Cerimedo y Rubio: el puente secreto entre Miami, Buenos Aires y el Departamento de EstadoLos documentos públicos dibujan un mapa de convergencia: el mismo lobista que trabajó para Cerimedo se reunió durante años con la asesora más cercana de Rubio; la misma tecnología de campaña que usa el consultor argentino fue desarrollada por el exjefe digital de Trump, quien compartió mesa con Rubio en Mar-a-Lago; y el mismo operador republicano que gestionó el indulto de un expresidente hondureño condenado por narcotráfico —con el que Rubio mantuvo históricos vínculos— es señalado como aliado de Cerimedo en la región.
Esta no es una historia de amistad. Es una historia de infraestructura de poder interconectada.
Cerimedo y Rubio: la conexión que nadie vio venir
Fernando Cerimedo aterrizó en Miami con una maleta cargada de algoritmos y contactos. En mayo de 2023, mientras asesoraba la campaña presidencial de Javier Milei en Argentina, registró en la Florida una empresa llamada NUMEN Advisors LLC, con sede en el 13499 de Biscayne Boulevard, North Miami, Florida. La firma no era una casualidad: allí se iba a gestar la operación de lobby en Estados Unidos para el candidato libertario.
El paso siguiente fue contratar a alguien que supiera moverse en los pasillos del poder estadounidense. Para ese entonces, el elegido fue Damián Merlo. Este consultor de origen cubano que había pasado por la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, como screening officer a finales de los noventa. El mismo que, entre 2007 y 2010 fue vicepresidente de Otto Reich Associates, la firma del histórico operador republicano cubanoamericano. El 4 de septiembre de 2023, Merlo firmó un memorando con Cerimedo para representar los intereses de Milei en Washington, con énfasis en el sur de Florida. El mismo bastión político de Marco Rubio. Y ahí es donde la trama empieza a cerrarse.
Damián Merlo: el exfuncionario de La Habana que abrió las puertas del Senado
Los registros de la FARA del Departamento de Justicia son contundentes. Merlo, a través de su firma Latin America Advisory Group (LAAG), documentó reuniones sostenidas con funcionarios clave del entorno de Rubio cuando este era senador por Florida. En diciembre de 2020, Merlo se sentó a hablar con Viviana Bovo, entonces asesora de Rubio en el Senado. Los contactos no cesaron: entre febrero y marzo de 2021, Merlo volvió a reunirse con Bovo, esta vez acompañado de encuentros con el congresista Mario Díaz-Balart y una cena de presentación con la congresista María Elvira Salazar.
Bovo no es una funcionaria más, lleva más de 15 años trabajando con Rubio, desde los tiempos en que este era legislador en el Senado federal. Su trayectoria es de lealtad probada: pasó de asesora legislativa a directora de proyectos especiales, luego a asesora senior para Asuntos del Hemisferio Occidental, y finalmente —cuando Rubio fue confirmado como secretario de Estado en enero de 2025— lo acompañó al Departamento de Estado con el mismo cargo.
El 13 de enero de 2026, Merlo por instrucción de Cerimedo registró una reunión formal con Bovo, ya como funcionaria del Departamento de Estado. Ese mismo día, en una ronda maratoniana, Merlo también se sentó con el subsecretario de Estado Christopher Landau, con Ana Quintana de Policy Planning, y con Joseph Humire del Departamento de Defensa.Todos estos encuentros los materializó en representación de la Presidencia de El Salvador.

Llama la atención que las reuniones tuvieron lugar, apenas transcurrieran diez días de que la administración Trump ejecutase una agresión militar contra Venezuela. La coordinación parecía estar planeada de antemano, aunque los hechos ocurrieron sin llamar la atención del público internacional.
Merlo y su activismo en Washington a nombre de Nayib Bukele
Merlo no solo abrió puertas para Cerimedo, abrió puertas para sí mismo hasta el centro del poder. El 14 de abril de 2025, apareció en la foto oficial de la reunión entre Donald Trump y Nayib Bukele en la oficina Oval. Según documentó el diario El Faro de El Salvador, en la imagen solo aparecían ministros, secretarios de Presidencia, la asesora venezolana Sara Hanna y Merlo. Un lobista en la Casa Blanca, acompañando a un presidente extranjero.

Si Merlo es la línea de acceso institucional, Brad Parscale es la línea tecnológica. Parscale fue el jefe de campaña digital de Donald Trump en 2016 y 2020. Después de la debacle de Cambridge Analytica, un consorcio de inversores estadounidenses invirtió más de 140 millones de dólares para resucitar sus algoritmos bajo dos nuevas plataformas: Campaign Nucleus, para gestión de campañas, y Eyes Over, una encuestadora de inteligencia artificial que predijo los resultados electorales de 2024 con un margen de error del 0,2 por ciento.
En marzo de 2025, Cerimedo fue designado representante exclusivo en América Latina de ambas plataformas. El consultor argentino celebró el acuerdo en redes sociales:
“En estas últimas semanas se hizo realidad algo que soñé por mucho tiempo: sumarme a uno de los mayores proyectos de mi carrera. Mucha tecnología, mucha disrupción, sin límites.”
Cerimedo y Rubio: el encuentro en Mar-a-Lago que activó las alarmas
Pero la conexión va más allá del negocio. Parscale participó en un encuentro celebrado en Mar-a-Lago en la residencia de Trump en Palm Beach, donde también estuvieron presentes Marco Rubio, entonces senador y futuro secretario de Estado, y la congresista María Elvira Salazar.
Parscale, además, tiene su propia historia de agente extranjero. En septiembre de 2025, se registró ante el Departamento de Justicia como agente del gobierno de Israel a través de su empresa Clock Tower X, en un contrato de seis millones de dólares para combatir el antisemitismo en redes sociales. La operación incluía la producción de cien piezas de contenido mensuales, influencia sobre inteligencias artificiales como ChatGPT y Claude y al menos cincuenta millones de impresiones digitales al mes.
Roger Stone, el indulto de Juan Orlando Hernández y la sombra del republicanismo
Otro operador que aparece en el entramado es Roger Stone, veterano estratega republicano y amigo de Trump desde hace décadas. Stone es, según múltiples reportajes, socio de Cerimedo en operaciones electorales en América Latina. Su colaboración más polémica fue el lobby para conseguir el indulto del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado en Nueva York por narcotráfico.
El 1 de diciembre de 2025, Trump indultó a Hernández. El propio Cerimedo confirmó que la gestión corrió por cuenta de Stone. El periodista colombiano Daniel Coronell dedicó un reportaje exclusivo al tema: “Roger Stone: El hombre detrás del indulto de Trump a expresidente hondureño.“
Aquí aparece de nuevo la sombra de Rubio. Cuando era senador, Rubio se reunió en diversas ocasiones con Juan Orlando Hernández. Dirigentes del Partido Nacional de Honduras afirmaron que Rubio “sigue teniendo comunicación con la cúpula del Partido Nacional”. Es decir: el mismo partido que llevó a Hernández al poder, y cuyo nuevo líder —Nasry Asfura— fue asesorado por Cerimedo.
La Derecha Diario y la fábrica de relatos del trumpismo hispano
La infraestructura no es solo de lobby y tecnología. También es mediática. En agosto de 2024, el periodista español Javier Negre —dueño de Right News Media, que incluía los medios EDATV y UHN Plus— viajó a Buenos Aires. En esta ciudad se reunió con Cerimedo y acordó la compra del 50 por ciento de La Derecha Diario. Negre quedó impresionado por la estructura. Señaló: cuatro personas en una oficina de Miami capaces de liderar la influencia digital en Argentina contra medios con plantillas de más de cien periodistas.

En junio de 2025, La Derecha Diario lanzó una edición en inglés en Estados Unidos, pro-Trump y orientada a la comunidad hispana. Contó con el apoyo de Alex Bruesewitz, jefe de estrategia digital de Trump, y de Danielle Álvarez, asesora sénior que diseñó la estrategia de medios hispanos en la campaña de 2024. En octubre de ese mismo año, el medio adquirió UHN Plus Media. Este medio, identificado como noticiero digital de desinformación contra Cuba, cuyo objetivo declarado era el de “formar un bloque mediático conservador hispanoamericano”.
El nodo de operación se encuentra en Miami. El nodo de poder, en Washington. Y ambos hablan el mismo idioma.
Nasry Asfura, Dick Morris y el post de Trump que cambió una elección
El caso de Honduras es el más claro ejemplo de cómo funciona esta red. Cerimedo fue asesor de la campaña de Nasry Asfura, candidato del Partido Nacional. El 26 de noviembre de 2025, Donald Trump publicó en Truth Social pidiendo explícitamente el voto por Asfura y calificando a su rival de “enemigo de la libertad”.
¿Quién coordinó ese mensaje? Cerimedo confirmó que fue Dick Morris, veterano estratega que fue asesor de Bill Clinton en los noventa, regresó al republicanismo y se unió al equipo de Trump en 2016. Morris había lanzado una “Academia Dick Morris” para formar consultores en América Latina, y Cerimedo figura como uno de sus profesores.
El 12 de enero de 2026, con Asfura ya como presidente electo, Marco Rubio se reunió con él para discutir seguridad regional, extradición y cooperación. La fotografía oficial del Departamento de Estado muestra a Rubio estrechando la mano del hombre cuya campaña fue asesorada por Cerimedo, el cual contó con un triunfo que fue sellado por un tuit de Trump coordinado desde Miami.

Por su parte, Cerimedo recibió el reconocimiento de “consultor político del año” durante la Gala de la Prosperidad Hispana, realizada en el mismo Mar-a-Lago el 10 de febrero de 2026.
Cerimedo y Rubio: dos nombres, un mismo ecosistema de poder en Florida
Si se mira con lupa, la conexión no es personal. No hay evidencia de que Cerimedo y Rubio se hayan saludado en un pasillo o intercambiado mensajes de texto. Pero la pregunta correcta no es si son amigos. La pregunta es si operan dentro del mismo ecosistema de influencia, con los mismos intermediarios, los mismos eventos y los mismos objetivos geopolíticos. La respuesta, según los documentos, es sí.

La conexión es evidente: Merlo —el hombre que contrató Cerimedo para Milei— es el mismo que se reunió durante años con la asesora más cercana de Rubio y que hoy accede a la Casa Blanca acompañando a presidentes. Parscale —el socio tecnológico de Cerimedo— compartió mesa con Rubio en Mar-a-Lago. Stone —el aliado operativo de Cerimedo— gestionó el indulto de un expresidente con el que Rubio mantuvo históricos vínculos. Y La Derecha Diario —el medio que Cerimedo co-dueña— se expande en Estados Unidos con el apoyo de operadores directos de Trump, en el mismo territorio electoral donde Rubio forjó su carrera.
Todo esto ocurre bajo el sol de Florida, entre oficinas de Biscayne Boulevard, cenas en restaurantes de Miami y eventos en Mar-a-Lago.
Una red estructurada
Los registros FARA no mienten. Las fotos oficiales de la Casa Blanca no mienten. Los post de Trump en Truth Social no mienten. Lo que muestran es una red de operadores políticos, tecnológicos y mediáticos. Los que funcionan como una máquina de influencia transnacional, con Miami como taller y Washington como destino final.
Fernando Cerimedo no es un extraño en esa máquina. Es un engranaje. Marco Rubio, aunque no figure en los contratos de NUMEN Advisors LLC, es el político alrededor del cual gravitan los mismos planetas.
Como señaló una investigación reciente, cuando Cerimedo llegó a Merlo en 2023, no comenzó a construir una red. Se conectó a una infraestructura que ya existía. Una infraestructura que había empezado décadas antes en los pasillos de la USINT en La Habana. La misma que pasó por las oficinas de Otto Reich, que se codeó con senadores republicanos en el sur de Florida, hoy tiene acceso al Departamento de Estado, al Departamento de Defensa y a la oficina Oval.
Cerimedo y Rubio. Dos apellidos que, al final del día, caben en la misma oración. No porque se conozcan, sino porque el sistema que los rodea los necesita a ambos para funcionar.
Nota editorial: Próximamente se publicará un artículo donde se evidencias las conexiones de los implicados con la Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA). Asimismo, cómo esta agencia desarrolló una operación en América Latina, para instaurar gobiernos de derecha que respondan a los intereses de la Casa Blanca.
