
Fernando Cerimedo, el consultor argentino que asesoró a Javier Milei y al presidente boliviano Rodrigo Paz quedó detenido tras el ataque a tiros contra su expareja Nadia Beller. La Fiscalía lo señala como presunto autor intelectual. Su trayectoria también está marcada por campañas digitales, operaciones políticas y polémicas relacionadas con la desinformación.
Leer Mas: Fernando Cerimedo: del poder digital de la derecha latinoamericana a una investigación por tentativa de feminicidio en BoliviaFernando Cerimedo pasó en pocos años de operar estrategias digitales en Argentina a convertirse en uno de los consultores con mayor presencia dentro de las nuevas derechas latinoamericanas. Asesoró la campaña presidencial de Javier Milei, colaboró con dirigentes vinculados a Jair Bolsonaro y participó en campañas electorales de otros países de la región.

Ahora su nombre vuelve a ocupar los titulares, pero por una razón muy diferente. Cerimedo permanece detenido en Bolivia e imputado por tentativa de feminicidio, luego del ataque armado contra la abogada y activista política Nadia Beller, ocurrido el 17 de agosto en Santa Cruz de la Sierra. Beller recibió tres disparos y sobrevivió al atentado.


Un ataque que abrió una investigación política
De acuerdo con la investigación, dos hombres vestidos como repartidores de comida interceptaron a Beller frente a un hotel y le dispararon. Los atacantes huyeron en motocicleta y permanecen bajo investigación. Horas después, Cerimedo fue detenido en el aeropuerto de Viru Viru cuando, según las autoridades, se disponía a viajar hacia Buenos Aires.
La Fiscalía boliviana sostiene que existen elementos que permiten investigarlo como presunto autor intelectual del ataque y solicitó hasta 180 días de prisión preventiva, argumentando riesgo de fuga y de obstaculización de la investigación. La audiencia cautelar fue reprogramada para este viernes 21 de agosto.
Cerimedo niega las acusaciones. Su defensa sostiene que Beller habría montado un supuesto autoatentado con objetivos políticos. La propia Beller, sin embargo, ha señalado directamente a Cerimedo y afirma que fue él quien la condujo al lugar donde ocurrió el ataque. La Fiscalía investiga además comunicaciones y otros elementos que podrían determinar qué ocurrió antes y durante el atentado.
¿Quién es Fernando Cerimedo?
Cerimedo es un consultor político y estratega digital argentino que construyó su influencia alrededor de las campañas electorales, las redes sociales y la comunicación política. Fue una figura importante en la campaña que llevó a Javier Milei a la Presidencia argentina en 2023. Su especialidad era la estrategia digital y la movilización de contenidos en redes por medios de granjas de bots con asesoramiento y dirección de la Casa Blanca.
También ganó notoriedad en Brasil después de las elecciones de 2022, cuando difundió cuestionamientos sin sustento contra el sistema electoral brasileño tras la derrota de Jair Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
Su actividad no se limitó a Argentina y Brasil. En 2025 participó en la campaña presidencial de Honduras que llevó a Nasry Asfura al poder y posteriormente llegó a Bolivia como asesor de comunicación digital del entonces candidato Rodrigo Paz. Tras la victoria de Paz, continuó colaborando con su gobierno, aunque sin ocupar formalmente un cargo estatal.
Ese recorrido convirtió a Cerimedo en algo más que un asesor electoral: en un operador que se movió entre campañas, gobiernos y redes digitales de la derecha latinoamericana.
La maquinaria digital detrás del poder
Cerimedo también estuvo relacionado con La Derecha Diario, un medio de orientación ultraderechista, y con la agencia de marketing político Numen. En entrevistas anteriores reconoció trabajar con miles de cuentas utilizadas para influir en la circulación de contenidos en redes sociales. También habló abiertamente de campañas negativas contra adversarios políticos. Ese modelo resulta especialmente importante para entender su influencia.
La especialista argentina Natalia Aruguete ha explicado que las campañas políticas contemporáneas ya no dependen únicamente de las cuentas oficiales de los candidatos. Memes, ataques, videos recortados, tendencias coordinadas y contenidos diseñados para generar determinadas percepciones pueden convertirse en herramientas de disputa política. Cerimedo, precisamente, representa ese tránsito: de una campaña electoral a otra y de un país a otro.
Fernando Cerimedo en Bolivia: asesor presidencial y ahora investigado
Su llegada a Bolivia generó cuestionamientos incluso antes del atentado contra Beller. Cerimedo asesoró digitalmente la campaña de Rodrigo Paz, cuya victoria en 2025 puso fin a dos décadas de gobiernos de izquierda progresistas en Bolivia.
Después de las elecciones continuó vinculado a la administración presidencial. El propio Gobierno reconoció que seguía colaborando con la gestión de Paz, aunque sin formar parte formalmente de la estructura estatal.
El vicepresidente Edmand Lara, enfrentado políticamente con Paz, llegó a afirmar que Cerimedo había tenido poder dentro del Gobierno y exigió explicaciones sobre su presencia e influencia en Bolivia. Ahora esas preguntas adquieren una nueva dimensión y recolocación de la figura de Lara dentro del Gobierno. Cabe ahora preguntarse:
¿Las limitaciones impuestas por Paz a Lara en el ejercicio de sus funciones como vicepresidente, respondía a interés de Cerimedo o un intento por silenciar la verdad que exponía Lara desde el interior del Gobierno boliviano?
Dinero, bots y una segunda investigación
La Fiscalía boliviana no solo investiga a Cerimedo por la tentativa de feminicidio. También abrió una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Durante los allanamientos realizados en propiedades vinculadas al consultor, investigadores reportaron el hallazgo de importantes cantidades de dinero en efectivo y una pequeña infraestructura que las autoridades describieron como una “granja de bots” para operaciones en redes sociales.


Estos elementos todavía deberán ser examinados judicialmente. Pero plantean una pregunta que trasciende el caso personal:
¿Hasta dónde llega realmente la estructura política, económica y digital construida por Cerimedo en América Latina?
Una trama que conecta política, dinero y redes
Beller también ha realizado acusaciones sobre supuestos negocios irregulares vinculados al poder político boliviano y ha afirmado poseer información relacionada con presuntos negociados de combustible y oro. Hasta el momento, esas acusaciones no han sido demostradas públicamente y los sectores señalados las rechazan o no han confirmado su existencia.
Lo que sí está comprobado es que una mujer fue atacada a tiros, que Cerimedo fue detenido posteriormente y que la Fiscalía boliviana considera que existen elementos suficientes para investigarlo como presunto autor intelectual. Por eso el caso no puede reducirse a un conflicto sentimental. en especial, cuando más de un Presidente en América Latina está siendo cuestionada su real ascenso al poder.
Lo cierto es que existe una investigación penal abierta, una disputa política de alto nivel y una figura que durante años ha operado en el corazón de las campañas digitales de la derecha regional.
Fernando Cerimedo: el verdadero escándalo
El caso Cerimedo obliga a mirar más allá del atentado contra Nadia Beller. Obliga a preguntar cómo consultores privados pueden acumular influencia sobre campañas electorales, gobiernos y conversaciones digitales en distintos países sin ocupar necesariamente un cargo público. Tales son los casos de Argentina, Brasil, Honduras y Bolivia.
Un mismo operador, diferentes campañas y una misma fórmula: comunicación digital, redes sociales, confrontación política y construcción de narrativas por medio de granjas de bots.
Ahora, esa trayectoria está bajo investigación judicial. Y mientras la Justicia boliviana determina qué ocurrió realmente con Nadia Beller, queda una pregunta que nuestro medio considera imprescindible:
¿Quién controla a quienes controlan la conversación política en América Latina?
Porque si las acusaciones contra Cerimedo terminan demostrando responsabilidades penales, el caso no hablará solamente de un consultor argentino. Hablará de una maquinaria de poder político y digital que durante años cruzó fronteras sin que el público conociera realmente hasta dónde llegaba su influencia.
