
Las investigaciones sobre la frustrada infiltración armada ocurrida a finales de febrero por la costa norte de Villa Clara continúan generando repercusiones dentro y fuera de Cuba. Entre los nombres que han cobrado protagonismo en este caso aparece el de Armando Labrador Coro. Se trata de un empresario radicado en el sur de la Florida. Autoridades cubanas lo señalan como uno de los presuntos financistas de grupos vinculados a actividades violentas contra la Isla.
Leer Mas: Armando Labrador Coro bajo la lupa por presunto apoyo a acciones violentas contra CubaEl intento de incursión, que realizó un grupo armado que llegó desde Miami en una lancha rápida, lo neutralizaron las fuerzas cubanas. Desde entonces, diversas versiones han circulado sobre quiénes pudieron participar en la organización y financiamiento de la operación.
Inicialmente, la atención se concentró en Maritza Lugo Fernández, residente en Estados Unidos, señalada por las autoridades cubanas como autora intelectual de la acción. Sin embargo, otras investigaciones han puesto el foco sobre Labrador Coro. Se dice que es por sus vínculos con organizaciones de la extrema derecha cubanoamericana. Al mismo tiempo, mantiene vínculos con integrantes de grupos opositores que promueven un cambio de gobierno en Cuba.
¿Quién es Armando Labrador Coro?
Nacido en Pinar del Río y residente en Florida. Labrador Coro es propietario y ejecutivo de la clínica de cirugía estética My Cosmetic Surgery, ubicada en el área de Miami. Su actividad empresarial le ha permitido construir una importante capacidad económica y aumentar su presencia dentro de determinados sectores políticos del exilio cubano.
Según diversas fuentes citadas por medios cubanos, Labrador Coro habría utilizado parte de esos recursos para respaldar proyectos y organizaciones que mantienen una postura abiertamente confrontacional hacia el gobierno cubano.
Su nombre comenzó a ganar visibilidad a partir de 2018, cuando incrementó su participación en actividades políticas relacionadas con la oposición cubana en el exterior. Desde entonces, ha defendido públicamente políticas de mayor presión contra La Habana y ha respaldado iniciativas destinadas a promover cambios políticos en la Isla.
Cuba Primero y las acusaciones de financiamiento
Uno de los principales proyectos asociados a Labrador es el grupo Cuba Primero. Una organización que él mismo financia y desde la cual busca proyectarse políticamente dentro de sectores opositores radicados en Estados Unidos.
Las autoridades cubanas sostienen que integrantes de esa agrupación participaron en la captación y financiamiento de individuos dentro de Cuba para ejecutar acciones de sabotaje y otros actos violentos. En materiales divulgados por organismos oficiales durante 2025, se presentaron evidencias que, según las investigaciones, vincularían recursos financieros aportados por Labrador Coro con estas actividades.
Como resultado, su nombre lo incluyeron en la más reciente actualización de la Lista Nacional de Personas y Entidades sometidas a investigaciones penales y buscadas por las autoridades cubanas por presuntos vínculos con actos de terrorismo. En esa misma actualización también se incorporó la organización Cuba Primero.
Contactos políticos en Washington de Armando Labrador Coro
Labrador Coro ha reconocido reuniones con funcionarios estadounidenses vinculados a la política hacia Cuba. Entre ellos figuran representantes del Departamento de Estado y otras figuras relacionadas con la estrategia de Washington hacia la Isla.
Asimismo, ha participado en encuentros con sectores de la comunidad cubanoamericana que respaldan el endurecimiento de las sanciones contra Cuba y promueven una política de máxima presión sobre el gobierno cubano.
Para las autoridades de La Habana, estos contactos forman parte de una red de apoyo político y financiero destinada a fomentar acciones de desestabilización. Desde la otra orilla, sus partidarios sostienen que se trata de actividades legítimas de oposición política.
Investigaciones aún en curso
Fuentes consultadas por medios cubanos aseguran que tanto Labrador Coro como otros implicados siguen con atención el desarrollo de las investigaciones relacionadas con la infiltración armada de febrero.
Según esas versiones, existe especial interés en los resultados que puedan arrojar las pesquisas realizadas por organismos estadounidenses a partir de la información compartida por Cuba en el marco de los mecanismos de cooperación existentes entre ambos países.
Mientras continúan las investigaciones, el caso vuelve a poner sobre la mesa un tema que ha marcado durante décadas las relaciones entre Cuba y sectores radicales del exilio: el uso de la violencia como herramienta política y sus consecuencias para la seguridad nacional de la Isla.
