
El Mundial 2026 Estados Unidos llega con una promesa enorme: convertir al fútbol en un deporte realmente masivo en el país. Pero no todo es celebración. Entre precios altos, polémicas y decisiones cuestionadas, también existe el riesgo de que el efecto sea el contrario.
Leer Mas: Mundial 2026: oportunidad o riesgo para el fútbol en EE.UUUna oportunidad histórica en este Mundial 2026
Desde el 11 de junio, Estados Unidos será el centro del fútbol mundial junto a México y Canadá. Durante semanas habrá partidos casi todos los días, en horarios ideales para el público local.
Para la Major League Soccer (MLS), esto es oro puro. Su comisionado, Don Garber, lo definió como “combustible para cohetes”. La idea es simple: más exposición, más fanáticos, más negocio.
Ya pasó antes. El Mundial de 1994 ayudó a crear la MLS, y el femenino de 1999 impulsó el fútbol de mujeres en el país. Ahora, el objetivo es dar el salto definitivo.
El problema del dinero
No todo el mundo está pudiendo sumarse a la fiesta. Las entradas son caras, el transporte a los estadios también, y muchos aficionados sienten que el evento no es accesible.
Incluso hay reportes de boletos disponibles para partidos importantes, algo que no debería pasar en un Mundial. Eso enciende una alerta: si la gente no conecta con el torneo, el impacto puede ser menor al esperado.
Además, varias ciudades han firmado acuerdos con la FIFA que benefician más al organismo que a las economías locales. La historia ya es conocida: las promesas económicas muchas veces se inflan.
La sombra de la FIFA
El otro gran problema es la imagen. La FIFA sigue generando rechazo en parte del público. Su presidente, Gianni Infantino, ha estado en el centro de críticas recientes por decisiones políticas polémicas, incluyendo gestos hacia Donald Trump.
En países donde el fútbol ya es cultura, esto no pesa tanto. Pero en Estados Unidos, donde el deporte todavía compite con la NFL, la NBA o la MLB, la percepción importa más.
El Mundial 2026: riesgo real
Si el torneo no deja buenas sensaciones, el fútbol podría seguir siendo un deporte “de nicho”. La MLS aún está por detrás de las grandes ligas del país, y muchos aficionados prefieren ver la Premier League o la Champions antes que el torneo local.
Lo mismo aplica para la NWSL (liga femenina), que viene creciendo pero necesita que el fútbol se vuelva parte del día a día en EE.UU.
El Mundial 2026 no es solo un evento deportivo. Es una prueba. Puede consolidar al fútbol en Estados Unidos o frenar su avance.
Todo dependerá de algo clave: que la gente se enamore del juego… y no termine cansada de todo lo que lo rodea.
