
Miami es sinónimo de sol, turismo y rascacielos de lujo. Eso es lo que se vende al mundo. Sin embargo, detrás de esa postal vibrante se esconde una realidad cada vez más visible: el aumento de las personas sin hogar en Miami. Mientras los alquileres suben a niveles históricos y los salarios no logran alcanzarlos, miles de jóvenes, familias y adultos mayores enfrentan noches a la intemperie, bajo puentes o en refugios saturados.
Leer Mas: ¿Se está resolviendo la crisis de personas sin hogar en Miami?La pregunta, incómoda pero necesaria, es esta: ¿realmente se está resolviendo la crisis de personas sin hogar en Miami o simplemente se está empujando el problema fuera del encuadre?
Personas sin hogar en Miami: cifras y políticas que marcan el rumbo
Según datos recientes del Homeless Trust de Miami-Dade, más de 1 000 personas viven actualmente en las calles del condado, mientras miles más rotan entre refugios temporales, viviendas inestables y espacios improvisados. Estas cifras reflejan solo una parte del problema, ya que muchas personas quedan fuera de los conteos oficiales.
En este contexto, Florida puso en vigor la ley estatal HB 1365, que prohíbe dormir en espacios públicos como calles, aceras y parques. La normativa obliga a las autoridades locales a reubicar a las personas sin hogar en refugios o campamentos supervisados por el Gobierno.
Aunque la medida se presenta como una acción de “seguridad pública” y “humanitaria”, organizaciones sociales y líderes comunitarios advierten que en la práctica criminaliza la pobreza, sin garantizar soluciones de largo plazo, sobre todo cuando los refugios no tienen capacidad ni recursos suficientes.
María Elvira Salazar y la vivienda asequible: ¿una solución incompleta?
La congresista María Elvira Salazar (FL-27) ha enfocado parte de su agenda en el acceso a la vivienda asequible. Entre sus principales iniciativas destacan:
- RESIDE Act, una propuesta bipartidista que busca convertir edificios abandonados —oficinas, centros comerciales o moteles— en viviendas asequibles mediante subvenciones comunitarias.
- Apoyo a proyectos de vivienda en Miami, incluyendo inversiones federales para residencias destinadas a adultos mayores.
Si bien estas acciones apuntan a un problema estructural real, no tocan de frente la urgencia de quienes hoy duermen en la calle o están a punto de perder su vivienda. La mayoría de sus propuestas tienen un impacto a mediano o largo plazo, dejando un vacío en la atención inmediata a la crisis de personas sin hogar en Miami.
Carlos Giménez: ampliar la definición, pero sin impacto visible
Por su parte, el congresista Carlos A. Giménez (FL-28) ha promovido la Women’s and Family Protection Act of 2025, una iniciativa que busca ampliar la definición federal de persona sin hogar.
El objetivo es incluir a grupos históricamente invisibilizados —como mujeres, familias e indígenas en zonas marginadas— para facilitar su acceso a programas federales de ayuda. No obstante, hasta ahora no existen evidencias claras de que esta propuesta haya generado recursos adicionales o cambios tangibles sobre el terreno, particularmente en Miami y el sur de Florida.
Mario Díaz-Balart: fondos generales, pero sin liderazgo directo
A diferencia de Salazar y Giménez, el congresista Mario Díaz-Balart (FL-26) no ha liderado iniciativas legislativas específicas sobre personas sin hogar en Miami. Su rol se ha centrado en la asignación de fondos presupuestarios generales que pueden beneficiar programas sociales locales.
Sin embargo, la falta de liderazgo directo en leyes enfocadas en el homelessness deja un vacío importante en una región donde la crisis sigue creciendo año tras año.
¿Qué está fallando y por qué importa a los jóvenes?
La crisis de las personas sin hogar en Miami no es un debate académico ni una estadística fría. Afecta de manera directa a comunidades jóvenes que enfrentan alquileres inalcanzables, empleos precarios y pocas oportunidades de estabilidad económica.
Prohibir dormir en la calle no equivale a resolver la falta de vivienda. Sin inversiones reales en vivienda permanente, salud mental, servicios sociales y acceso al empleo, estas políticas pueden empujar a las personas más vulnerables a situaciones aún más peligrosas.
Los políticos han actuado, pero en muchos casos las acciones son indirectas, limitadas o de largo plazo, mientras la urgencia es inmediata.
¿Vale la pena confiar en estas respuestas políticas?
Si la meta es una solución humana, estructural y efectiva a la crisis de personas sin hogar en Miami —con recursos claros, plazos y acciones concretas— la respuesta, por ahora, parece insuficiente.
Lo que está en juego no es solo una política pública, sino el futuro de una generación que lucha por dignidad, estabilidad económica y el derecho básico a un lugar donde vivir.
¿Vale la pena seguir votando por estos legisladores o es momento de apostar por nuevos candidatos con mayor credibilidad?
Fuentes para profundizar
- Homeless Trust de Miami-Dade: estadísticas locales sobre personas sin hogar.
- Ley estatal de Florida HB 1365 y su aplicación.
- RESIDE Act y propuestas federales de vivienda asequible.
- Iniciativa de Carlos Giménez para ampliar la definición federal de persona sin hogar.

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